Published by Agustín Martín on 17 Mar 2008 at 05:38 pm
Mi admiración por mi amigo el bohemio.
Hace ya unos años, una larga noche para recordar, un buen amigo (al menos así lo considero yo), se auto-definió como un bohemio. No era la primera vez que él pronunciaba esta autodefinición pero sí delante de mí. Medio en serio medio en broma, allí se dijo y yo me lo guardé. Hace ya unos años de aquello.
Siempre me ha sorprendido mucho su determinación por hacer lo que él ha creído conveniente y justo. Siempre me ha encantando su constancia en hacer lo que realmente le llena. Y siempre he admirado su mirada crítica hacia todo, él mismo incluido.
Para mi, mi amigo el bohemio, es una referencia, un punto de luz dentro de la oscura realidad. Y desde aquí mi particular y humilde homenaje.
Y hace dos semanas me dejó perplejo con una frase que llevó mi envidia(sanísima) hacia él y mi admiración por él, a otro liga.¡A la champions league!. Dijo: “Me conozco”.
Kgur on 21 Mar 2008 at 7:46 pm #
Ese amigo del que hablas tiene la gran fortuna de tenerte cerca. Ese amigo se siente realmente lleno cuando alguien como tú dice eso de él. Ese amigo disfruta mucho cuando tiene la oportunidad de hablar contigo y de comprovar lo honesto que eres. Tiene la gran suerte de poder hablar con sinceridad cuando está contigo, sin medias palabras, directo al corazón de las cosas, de los hechos. Equivocados o no el diálogo nace de la admiración mutua, porque ese amigo te admira y te respeta, y también, te necesita.