Published by Agustín Martín on 17 Mar 2008 at 05:15 pm
Elecciones 2008. A toro pasado.
Durante mucho tiempo he comentado, a nivel personal y en círculos íntimos, la carencia de partidos políticos que creo que hay en este país. Más allá del bipartidismo feroz instaurado, siento que faltan partidos políticos que hagan del abanico electoral un abanico representativo. Con este comentario no pretendo menospreciar al partido pro-cannabis o al partido anti-taurino, por poner dos ejemplos, ya que estos partidos tienen, al menos, un claro objetivo (que esta alejado del poder). Pero seguramente estaremos de acuerdo en que el abanico necesita ampliarse con partidos más “generalistas” con clara vocación por gobernar este país.
En los últimos años han surgido dos partidos. Ciutadans y Upyd. No quiero valorar su tendencia política ni el porqué de su “secesión” respecto a otros partidos. Quiero pensar que ese colectivo no se sentía representado y por eso se han liado la manta a la cabeza y han montado su partido político para intentar que este país funcione mejor (según su visión). Y aunque tengo clarísimo que nunca llueve a gusto de todos, es una lástima que yo siga sintiendo que ninguno de ellos, ni tan siquiera estos nuevos, me representan lo suficiente para tener mi voto.
Por ese motivo en estas últimas elecciones he votado en blanco. Conozco, en términos generales, la ley electoral y sé lo que mi voto implica en la práctica. Pero aún así, y viendo como apuntaba el resultado final antes de ir a votar, me tomé el privilegio de no dejarme llevar por la política del miedo que algunos promovían. Y para mi esto que hice fue, conceptualmente, un autentico lujo. Con mi voto vacío, unido a los otros 280.000 “blancos” más los 30.000 votos de los diferentes partidos que promueven el voto en blanco, solo pretendo decirle humildemente a este gobierno que somos muchos los que no creemos en el reparto “representativo” actual, que somos otros tantos los que nos avergonzamos del personal del hemiciclo en los debates parlamentarios y, entre otras cosas, que somos muchos los que estamos hartos que a estas alturas se utilice la política del miedo para atraer votos (sea hacia el lado que sea).
Ojalá que algún día pueda ir a votar y me encuentre con un gran abanico de partidos políticos “generales”. Ojalá algún día pueda ir a votar sabiendo que mi voto es equitativo respecto al resto de españoles y, sobretodo, ojalá algún día los señores políticos no adoren el poder de una manera tan obscena (y sino que se lo digan ahora a IU, que cuando pudo no hizo nada por cambiar la ley electoral y así les va ahora).
Mientras tanto, esperaré con la esperanza que me da ver que en algunos países de la “vieja Europa” la honradez y la representatividad abundan por encima de todo lo demás.
Kgur on 21 Mar 2008 at 8:16 pm #
Siempre he pensado que hay que ir a votar, que es un derecho que ha costado mucho esfuerzo y sufrimiento conseguir, y se lo debemos a todos los que pusieron su empeño y energías en lograrlo. También pienso que es difícil sentirse “plenamente” representado por los actuales partidos políticos; el ruido mediático y la propia naturaleza de la política misma provoca un desencanto en el ciudadano el cual no siente ninguna cercanía hacia los dirigentes políticos. La apatía política es una característica común del ciudadano medio. La política, y así lo veo, no deja de ser una competición más en la cual lo importante es ganar y no el fin mismo de la política: el ejercicio del poder como único medio para transformar la realidad de las personas, se entiende, a mejor (progreso). No me queda claro que esto último sea el fin de los partidos políticos, sí el ejercicio del poder, por supuesto, no mejorar la vida de las personas. Cada partido político se autoproclama el Único capaz de mejorar nuestras vidas y por eso nos piden su voto, si votamos al rival las “cosas” irán a peor. Ya en el poder nos llenan de propaganda afirmando la efectividad de sus políticas y a algunos se nos queda la cara de tonto al comprovar que ese ansiado progreso no llega. Eso sí, se pasan todo el tiempo, todos los días del año, manifestando sus desacuerdos públicamente y pidiéndonos que confiemos en ellos, no en los otros. Y los otros, nos dicen que aquellos lo hacen todo mal y que por eso hay que votarles a ellos. En fin, que lo que importa es ganar, ellos, y no TODOS.
Entiendo y comparto tu voto en blanco, lástima, que como tú bien dices la efectividad de éste sea cuestionable. Pero volviendo al principio, creo que ir a votar es un derecho que debemos ejercer, sea incluso para no votar a NADIE. También quiero decir, que si buscas sentirte 100% representado por un partido político tal vez nunca lo consigas; por mi parte cuando voto lo hago por aquel partido que se parece más a mí, ya sea por sus intenciones, sus ideas (ideología), su gente… después cierro los ojos y confio en no haberme equivocado. Para acabar, y tal vez sea muy revelador, no hay votos más útiles que otros, admitir esto, es negar la propia esencia de la democracia.
Agustín Martín on 26 Mar 2008 at 9:59 am #
Kgur, vaya por delante mi agradecimiento por tu comentario.
Solo quería decirte que tengo bastante claro que nunca habrá un partido político que me represente al 100%. Creo que ni aunque yo formase mi propio partido no me representaría al 100%. ¿Porque?, pues porque sería plural y eso implicaría cambios que podrían gustarme, o no.
Pero me niego a pensar que no puede existir un partido político con una línea progresista y moderada. Con una clase política trabajadora y honrada.
Con una formación en el congreso transparente hacia los ciudadanos y hacia los otros partidos políticos.
Cada día pienso me reafirmo más en la idea que no sirve de nada ir con la verdad por delante sino sabes explicar esa verdad. Ojalá emergiese un partido político que crea realmente en lo que hace y lo demuestre seriamente, sin pugas ni peleas absurdas.
PD: Mi comentario no pretende quitar importancia al trabajo de algunos políticos que trabajan duro de una manera seria y honrada. Existir sí que existen. Lástima que sean tan pocos y que estén desperdigados.