Published by Agustín Martín on 14 Dic 2007 at 02:40 pm
Teletrabajo, equipo y capital humano
Después de una reunión del departamento en el trabajo (del cual saco mi nómina actual) una compañera le ha soltado al jefe, como quien no quiere la cosa, la posibilidad del teletrabajo. La verdad es que el comentario ha quedado rápidamente en el olvido como si nadie hubiese dicho nada. Al poco rato, finalizando la reunión, yo he aportado mi apoyo al comentario de la compañera con el objetivo de “reavivar” el debate. Nada, no ha funcionado.
Después de la reunión he tenido una conversación extensa con mi responsable donde él me ha explicado los motivos por los cuales él no ve viable, a día de hoy, el teletrabajo en este departamento. Al final todas estas razones pueden resumirse en la falta de organización del trabajo actual y en la falta de seriedad y motivación de los trabajadores. Ante estas afirmaciones yo he flipado. El tema organización parece que se esta resolviendo poco a poco. Algo es algo. Pero el tema de motivación, seriedad, profesionalidad, etc., se me comenta que es una cosa muy complicada de arreglar porque los trabajadores que hay son los que son. Mi responsable acaba diciendo que si todos fuesen como yo (en referencia a la profesionalidad y, sobretodo, autodisciplina) el teletrabajo sería fácilmente aplicable.
Desde la confianza que tenemos (y que me gusta tener siempre con todos mis “responsables” directos) le he dicho que me parece horrible el hecho de saber y asumir que el departamento no es un equipo, que la gente no esta motivada, etc. Pero como las cosas van saliendo……….de momento es lo que hay….
Por suerte he trabajado en bastante sitios, y de muy variados sectores, y he vivido de primera mano lo que implica trabajar en un grupo y lo que implica trabajar en un equipo. Y eso ha hecho que esa diferencia la tenga muy interiorizada. Por eso no logro entender como ciertos empresarios o jefes de departamentos se conforman con tener simples grupos de personas y no se esfuerzan para conseguir un equipo sólido. Siguiendo con esto solo puedo decir que si algún día estoy en la posición “contratante” me esforzaré al máximo para que esa persona se integre y contribuya al grupo. Estoy seguro que esto tendrá más peso en la valoración final del candidato que la cantidad de idiomas que habla o su carrera profesional. Si llega ese día aquí quedará reflejado…